Freidora de aire: qué mirar antes de comprar (y qué te venden de más)
La freidora de aire no fríe: mueve aire caliente muy rápido. Por eso lo que importa no es la marca ni el número de programas, sino tres cosas físicas: cuánto aire mueve, cuánto cabe y cómo se limpia.
1. Capacidad: 5-6 litros, no 3
Con 3 litros cabe una ración. Con 5-6 litros caben cuatro. Si compras de 3 y cocinas para dos, acabarás haciendo dos tandas y tardarás el doble: es el error más caro y el más común.
Cuenta unos 250 g de verdura por litro útil si quieres que quede crujiente y no al vapor.
2. Potencia: a partir de 1.500 W
Por debajo de 1.400 W el aparato tarda en recuperar temperatura cada vez que abres la cesta, y abrirla es obligatorio para mover lo que hay dentro. Con 1.700 W y 200 °C las patatas salen en 18 minutos; con 1.200 W, en 30 y sin dorar igual.
3. La cesta: extraíble y con rejilla
La rejilla separa el alimento del aceite que suelta. Sin rejilla, lo que cocinas se cuece en su propio jugo. Y si la cesta no sale entera, no la vas a limpiar: se queda con grasa polimerizada en dos semanas.
Lo que sobra
- Veinte programas. Usarás temperatura y minutos. Nada más.
- Pantalla táctil. Se llena de grasa y no aporta.
- «Sin aceite». Una cucharada de aceite no es un pecado: es lo que hace que dore.
Qué comprar
Mira la ficha y comprueba tres datos: litros, vatios y si la cesta es apta para lavavajillas. Con eso, cualquier modelo de 70 a 150 € hace el trabajo. Lo caro añade acabado, no resultado.
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